¿Qué hace especial a este pueblo?
Sannes se compone de granjas y pequeñas aldeas y carece de centro urbano. Los aficionados a la historia se interesarán por la capilla de Saint-Pierre, un priorato que data de la Edad Media. Ha sido abandonada, restaurada y ampliada a lo largo de los siglos. El pueblo desenterró una necrópolis galo-romana entre los siglos 1 y II con 24 urnas funerarias y fosas de cremación con muebles, ánforas y azulejos. Paseos por el pueblo y por la ciudad. El senderismo o el ciclismo son actividades muy populares en Sannes. Los pequeños caminos y senderos son legión. En primavera, se celebra un auténtico festival de olores y colores gracias a los huertos de cerezos que rodean el pueblo. Las excursiones a pie o en bicicleta son actividades muy populares en Sannes. La actividad favorita del lugar sigue siendo la natación. Hay que ir al Etang de la Bonde, a pocos kilómetros en dirección a La Motte-d'Aigues, para descubrir un marco extraordinario donde conviene reponer fuerzas. También se puede pasear o pescar. Es el lugar ideal durante el caluroso verano. A pocos kilómetros de Sannes, no se pierda el pueblo de Ansouis y el extraordinario Museo de Georges Mazoyer, que presenta las colecciones y obras de arte del submarinista y artista. Fundado en 1975, hoy lo dirige con gran entusiasmo su hija. Situado en una bonita casa provenzal, expone conchas, rocas y peces que el célebre submarinista coleccionaba, así como pinturas, vidrieras y objetos creados a partir de elementos encontrados en el mar. También se puede visitar al artista. Georges Mazoyer.
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