¿Qué hace especial a esta ciudad?
Pertus viene del latín Pertus, que significa "paso". Y es cierto que Pertus es un auténtico pasaje entre el mar y la montaña, desde el país mediterráneo hasta el Vaucluse y las montañas alpinas. El paseo por el casco antiguo es una delicia. Callejuelas floridas, casas antiguas con un encanto innegable, etc. Una visita a la iglesia de Saint-Nicolas, del siglo XV, merece la pena, aunque sólo sea para admirar su órgano catalogado.
En la rue-Petite, encontrará la casa de la reina Juana, un palacete manierista de influencia italiana que conserva su fachada original, catalogada como monumento histórico. La torre Saint-Jacques es la única superviviente de las siete torres de las murallas del siglo XIV. Magníficamente restaurada en 1978, alberga dos salas abovedadas y tiene una planta que da a un paseo. Por último, el campanario del siglo XII, único vestigio del castillo construido por Guillaume de Forcalquier, alberga hoy la oficina de turismo de Pertuis y el antiguo convento de las Carmes, del siglo XVI, uno de los más prestigiosos de la ciudad, acoge hoy una mediateca.
La ciudad cuenta con un mercado de agricultores los miércoles y sábados, y un mercado provenzal los viernes.
En verano, numerosas manifestaciones culturales, artísticas y deportivas hacen las delicias de grandes y pequeños
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